15 ene. 2015

Un padre diferente


Conversé con este padre diferente en la gran nave de la Iglesia Parroquial de Remedios, nos custodiaron los santos y las pinturas antiquísimas. Las palabras salían con la misma fluidez de un sermón, con la naturaleza de un hombre sencillo que no teme a la originalidad. Fray José Luís Ledesma, mexicano, sacerdote y padre de muchos.    
-Padre, ¿no teme usted a que lo cataloguen como un cura demasiado distinto, alguien quizás salido del plato como decimos los cubanos?
-Bien lo dijo el autor del Quijote, cuando puso en boca de dicho personaje que si los perros ladran es seña de que avanzamos. Es algo fuerte, pero cierto porque cuando no alcanzas ese impacto tienes que preocuparte.
-¿Y en cuanto a los católicos tradicionales, qué piensa de ellos?
-Esos van a existir en el mundo entero. Es un papel muy importante el que ellos tienen en la historia del catolicismo en Cuba. Pero espero que se abran también a esta nueva visión que nos piden el Papa y los Obispos de la isla. La Iglesia se tiene que rejuvenecer para el bien de todos. 
-Usted fue objeto de críticas, ¿puede mencionar algunas?
-Las personas que movemos, vamos a incomodar. Eso es bueno. Mucha gente decía “este no parece cura” o “mira como hace ejercicios en el parque” o “se va a correr en bicicleta y al gimnasio”. Pero una cosa no está reñida con la otra.
-¿Qué queda de su sacerdocio en Remedios, cuando estamos a pocas horas de su partida?
-Un sentimiento de orgullo, de satisfacción. Logro mi propósito de retirarme en la cúspide. Estoy en una etapa de oro aquí en Remedios. Me voy con dignidad y con el cariño de muchos. Quizás hubo algunas personas que se incomodaron con mi presencia y te soy sincero: no me importan. Yo tengo paz conmigo mismo, me voy feliz.
-¿Y en lo adelante qué piensa hacer?
-Bueno ahora voy a una parroquia de una capital en otra isla, pero en el capitalismo. Es un sitio sufriente, donde la mayoría de la población es negra, pero voy a trabajar con la palabra de Dios.
-¿Y cuándo vuelves a Remedios?
-¡Ah! Buena pregunta. Regresar a Remedios es cuando Dios lo quiera. Yo digo que será el 24 de junio del 2015, pero todo depende del Señor. Esta obra es de Dios, el hecho de estar aquí con los remedianos. Me siento que floto, no quepo en mí mismo. Además en Cuba sucede algo muy hermoso, hay un auge en la fe. Los cubanos ahora pueden practicar libremente su religión. Debemos prepararnos para otros grandes cambios que vienen a la isla, a nivel mental y estructural. Hay que abrirnos a lo nuevo que la vida nos está ofreciendo. Lo que buscamos es el  bienestar del pueblo y trabajamos para lograrlo. Yo creo que el cubano está tomando conciencia de la existencia de Dios.
-¿Tiene usted conciencia del cambio que significó su sacerdocio para la vida en Remedios?
-Creo que sí, y eso me hace muy responsable con mis actos. Estoy orgulloso, yo vine a romper un poquito con lo tradicional.
Fray José Luís se despide de Remedios con la certeza del retorno. La ciudad es su Ítaca, una tierra donde está su casa gigante. Tiene tanta fe en Dios como amor por la humanidad. Sin dudas hay hombres que llevan en sí la vergüenza y el valor de otros muchos.